Y yo perdí la apuesta y te quedaste con el pingüino, pero lo compartimos como todo lo que ha pasado desde ese día hasta hoy. El tiempo solo nos ha hecho un poco más serios, más adultos, pero nunca menos niños de lo que eramos hace tres años atrás. Se supone que yo sabría escribirte algo este día en que cumplimos tres años juntos, pero mi sentimiento es indescriptible en este momento. Hoy me siento plena y feliz contigo, siento felicidad al mirar hacia atrás, al mirar el presente y al pensar en el futuro, porque el café lo tomas junto a mi, y muchas plantitas, lluvia del sur y unos cuantos patos.
Te amo.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario